Territorios

Guapi

El trabajo de campo se realizó, principalmente, en el casco urbano, ya que las zonas rurales son de difícil acceso debido a la presencia de grupos armados. El análisis se centra en la música de marimba, los cantos y danzas tradicionales debido a su representación y valor cultural en Guapi y en el Pacífico Sur. En el 2015, estas expresiones fueron declaradas patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO; a pesar de dicho reconocimiento, la inversión del gobierno en música y cultura es mínima, aun ante la existencia de un número significativo de sabedores y sabedoras tradicionales, grupos y propuestas culturales en el área. La investigación encuentra una constelación de tradiciones y “saberes ancestrales”que trascienden la marimba, e incluyen medicina tradicional y curanderas, tejidos, bebidas y cocina tradicionales, arquitectura en madera, caza, pesca, y un sinnúmero de prácticas que constituyen la identidad guapireña, “del Pacífico”, como lo resaltan.

Esta reivindicación de identidad territorial se refiere, específicamente, a su ubicación particular en el departamento del Cauca, que está gobernado por una clase mestiza en conflicto con la presencia fuerte de grupos indígenas/andinos como los guambianos y los paeces, que han resistido fuertemente el colonialismo y la violencia.

Nuestro proyecto trabaja con Tejiendo Saberes, Semblanzas del Río Guapi y Legado Pacífico, tres organizaciones musicales que combinan la enseñanza de la música y el canto tradicionales con un proceso educativo holístico centrado en el conjunto de las tradiciones. También, incluimos a la familia Torres, una dinastía de músicos y fabricantes de instrumentos, “cantadoras” (cantantes tradicionales), mujeres curanderas y otras prácticas corporales que reflejan el entrelazamiento de estos “saberes”’.

Buenaventura

Las iniciativas artísticas que involucran el activismo social y la memoria son frecuentes en Buenaventura, el principal puerto colombiano en el Pacífico. A comienzos de la década de 1990 surgen en este municipio importantes procesos organizativos, grupos y colectivos, tanto en las zonas rurales como urbanas, que reivindican las identidades negras, defienden el territorio y denuncian la escalada del conflicto armado y la violencia en la región.

Como parte de estos procesos encontramos la ‘Minga por la Memoria’, una plataforma constituida por organizaciones sociales, artísticas, eclesiásticas y de memoria que reivindican la dignidad de la vida y el reconocimiento de la memoria como un derecho de las víctimas. En nuestro proyecto figuran dos iniciativas artísticas de la Minga por la Memoria:. Arambeé, un grupo de música, danza y teatro que presenta temas sociales e identitarios afrocolombianos en sus actuaciones, que se inspiran en la vasta tradición cultural del Pacífico;. Semillero Teatro por la Vida presenta las especificidades territoriales y culturales locales en obras que facilitan espacios tanto para la autorreflexión como para el disfrute artístico. Ambos grupos, junto con otros artistas, produjeron el informe final del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), Buenaventura un puerto sin comunidad, que enfatiza el abandono del Estado y la ruptura de las redes sociales como consecuencia del conflicto armado.

El significado y la relevancia de la minga y la uramba como espacios de encuentro, de trabajo en equipo, de relaciones sociales, de familiaridad y de responsabilidad colectiva ocupan un lugar destacado en las producciones artísticas de Buenaventura.*


* “Minga” se deriva del quechua “’mink’a” y se asocia con formas de trabajo comunitario en las comunidades indígenas andinas. Se concibe como una práctica, o mejor dicho, un estilo de vida de compartir que implica el intercambio humano y espiritual, el conocimiento y la producción colectiva. “Uramba”, palabra de origen Afro, connota solidaridad.

Bojayá

El trabajo de campo en Bojayá coincidió con un momento histórico en los procesos de memoria de estas comunidades. Diecisiete años después de la emblemática masacre de Bojayá, las comunidades dan un paso significativo en sus demandas de reparación, y logran que el gobierno identifique y entregue los cuerpos de las víctimas para su entierro final. Estar presentes en este momento nos permite registrar, a través de una etnografía audiovisual, el papel que juega el arte y la cultura en los esfuerzos de las comunidades por tramitar el duelo, sobreponerse al dolor y denunciar las atrocidades de la guerra. Pero también, permite reconocer la fortaleza, tenacidad, alegría, vitalidad de un pueblo que vibra a través de la vivencia encarnada de su cultura y su territorio, encontrando en los cantos, el teatro, las danzas, los bordados, formas de estar juntos y construir colectivamente.

Una parte importante de la investigación se centra en registrar el proceso creativo de una obra de teatro que se crea, especialmente, para este momento:, titulada “Honrar a los Sagrados Espíritus”. Quienes se dan a la tarea de crear, (Elvia, Jose Luís, Boris, John Pinilla), nos narran cómo cada uno se vinculó a un interesante proceso teatral que surge a lo largo del río Atrato a partir de grupos juveniles impulsados por la diócesis de Quibdó en la década de 1990. Esta investigación documenta de manera audiovisual el proceso creativo de esta última obra y su puesta en escena. También, recupera material audiovisual invaluable de obras anteriores y libros que documentan el proceso teatral y presentan las dramaturgias. Más allá del teatro, la investigación da relevancia a otras prácticas artísticas y culturales centrales en los procesos de memoria en esta región del Medio Atrato. La resignificación de ritos fúnebres, la importancia de los cantos de Alabados y Gualíes, y el tejido como acto colectivo de las mujeres, son algunas de las prácticas que documentamos.

Unguía

Una de las primeras visitas de trabajo de campo coincidió con la inauguración del “Parque de la Memoria de Santa María del Darién”, donde se presentaron danzas locales tradicionales:. Se combinaron dDanzas indígenas y afro se combinaron en una gama diversa de movimientos corporales y estilos. Estel evento evidenció la coexistencia de diversos grupos indígenas y afrodescendientes, que exigen una perspectiva de análisis interétnico e inter costas.

Unguía está situado estratégicamente entre el Pacífico y la costa Atlántica, entre Colombia y Panamá;, por esto,sirvió de camino para el comercio de esclavos y de movimientos migratorios actuales. Allí también, se encuentra Santa María del Darién, el primer asentamiento español en el territorio de Colombia (1510) y de varios grupos indígenas como los Gunadule, que habitan las dos costas en los dos países.

Siguiendo la situación observada en los bailes interétnicos en el Pparque de la Mmemoria, Corpografias se enfoca tanto con las comunidades afro como con las indígenas. Explora, además, las complejas producciones culturales del resguardo indígena de Arquía, y del Ffestival del Bocachico, una celebración de la cultural afrocolombiana que combina música, danza y otras expresiones culturales.

Como parte de las experiencias indígenas analizadas, está la obra cinematográfica de Olowaili Green, de descendencia gGunadule, que creció en Medellín como consecuencia del desplazamiento por la violencia. Esta joven directora de cine destaca la importancia de la mujer y del tejido y su trabajo entrelazado con los ‘”salas”’ (cantadores curanderos) como memoria viva de sus territorios. Corpografías incluye su trabajo y de manera más amplia, la expresión creativa y artística de los gunadule: sus cosmologías, cosmogonías y “saberes”’. El Ffestival del Bocachico, adquiere relevancia para este proyecto como una iniciativa liderada por comunidades afrodescendientes para reunir y recrear sus festividades con una alegría que ha sido amenazada por la violencia y el conflicto.